28 agosto, 2020

Red de Turismo Rural Guayamba, aportes para el desarrollo sustentable

“Paisaje de Catamarca” es más que un tema con el sello de Los Chalchaleros, es una postal que se hizo música: “Desde la cuesta del portezuelo /Mirando abajo /Parece un sueño/ Un pueblito aquí otro más allá/ Y un camino largo que baja y se pierde (…)”. Es así como se divisa Guayamba.

Allí en un trabajo articulado con la agencia de extensión rural del INTA Santa Rosa se trabajó para que un grupo de emprendedores, agrupados bajo el nombre de Red de Turismo Rural Guayamba, pudiese acceder a la línea de créditos asociativos que otorga la Comisión Nacional de Microcréditos,  a través del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y que son administrados por ArgenINTA.


Este grupo inició sus actividades como organización a principios de 2017. No obstante, brinda servicios de forma individual. Gastronomía, alojamiento, artesanías en madera y cuero, elaboración de productos regionales, venta de frutas y verduras orgánicas, visitas a atractivos locales como ríos, diques, cascadas, quebradas y casas de artesanos.

A partir del acceso al crédito que tiene una modalidad de fondo rotatorio, el grupo adquirió madera, una caladora, bandejas, frascos, horno para panificados, insumos para curtir el cuero.

A través del INTA local también asisten a jornadas y cursos de capacitación de manera activa para poder mejorar sus conocimientos y los servicios que ofrecen, todo enmarcado en el contexto de turismo rural.

Quienes habitan ese paisaje de Catamarca son generosos con esas vistas y mediante estos emprendimientos y el acompañamiento de un Estado presente nos convidan de esos “mil distintos tonos de verde” de aquel “camino largo que baja y se pierde”, como selló en su zamba Polo Giménez.