15 enero, 2020

Microcréditos, ese granito de arena que comienza a completar el vaso

 

Destinados a emprendedores, personas físicas o grupos asociativos que se organicen en torno al autoempleo rural o urbano.
Estos microcréditos te permiten adquirir capital de trabajo (insumos, materiales o herramientas)

 

La Comisión Nacional de Microcrédito (Conami), que depende del Ministerio Nacional de Desarrollo Social, impulsa microcréditos y mesocréditos para emprendedores y grupos asociativos de la economía social que necesitan financiar sus proyectos a partir de la compra de insumos, materiales y herramientas o servicios.

Es así como una pequeña ayuda financiera, puede ser la llama que encienda un desafío productivo que estaba dormido o que necesitaba de esa luz para echar claridad en sus objetivos.

En Saladillo, visitamos desde el área de proyectos de desarrollo y junto a Rosana Nogareda técnica del programa ProHuerta de la agencia de extensión rural del INTA local, a Sergio Martín; quien con su padre han sido pioneros en la zona en el abastecimiento de alimentos frescos.

El productor planificó destinar los fondos del crédito a un sistema de riego presurizado por goteo para sus plantaciones frutales.

 

 

Es clave entender que la devolución de este dinero otorgado es fundamental para que la rueda de nuevos préstamos siga girando. Esto garantiza la continuidad del programa debido a que cada reintegro posibilita que otros muchos emprendedores puedan tener la oportunidad de crecer.

Marcelo Michilini, apicultor, recibió en noviembre de 2019 un microcrédito con el que adquirió materiales para terminar de acondicionar y habilitar una sala de extracción de miel bajo disposiciones del SENASA.

 

 

Emprendedor pionero de nuez pecán, Rubén Charlín, en Saladillo, adquirio con el financiamiento un carro con escalera para poda en altura, que le facilitará diferentes labores de raleo con el objetivo de maximizar la productividad de su plantación.

 

 

Los tres productores son asistidos técnicamente por el sistema de extensión del INTA local. Generan nuevas experiencias y conocimientos, ofreciendo alimentos y productos frescos, agroecológicos y sanos, a través de ferias y otros canales cortos de comercialización.